¡Bendito seas, Señor! En este Domingo de Ramos, nos unimos en oración y reflexión para celebrar la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. Que la bendición de la palma nos acompañe en nuestro camino y nos recuerde la importancia de la fe, la esperanza y el amor. Deseamos que pasen un Domingo de Ramos lleno de paz, amor y bendiciones.















